¿Qué hará pues el hombre mísero? ¿Quién lo libertará de su cuerpo de muerte
sino tu gracia por Jesucristo, Señor nuestro? (Rm 7, 24-25). Jesucristo, a quien
engendraste coeterno contigo y a quien creaste en el principio de tus caminos (Pr
8, 22); en el cual un príncipe de este mundo no halló causa de muerte (Jn 14,
30) y, sin embargo, lo hizo matar y con esa muerte fue destruído el decreto que
nos era contrario (Col 2, 14).
No hay comentarios:
Publicar un comentario